ESTADOS UNIDOS (AP/KLAS) — Ante la predicción de un alza de contagios de COVID-19 para este invierno en el país, el presidente Joe Biden aconseja que todos se pongan la dosis de refuerzo de la vacuna y respalden su plan para afrontar la variante ómicron.

Biden desea que su plan incluya que las aseguradoras privadas cubran el costo de pruebas de detección caseras y aumentar restricciones para quienes deseen ingresar al país, sin importar su estado de vacunación. Pese a que muchas naciones están cerrando sus fronteras y ordenando confinamientos, el presidente dijo que por ahora no impondrá más restricciones pero que siguen firmes las recomendaciones de usar la mascarilla en interiores.

“Los expertos señalan que los casos de COVID-19 seguirán aumentando en las próximas semanas este invierno, por lo que debemos estar preparados”, dijo Biden, durante su visita a los Institutos Nacionales de Salud en Maryland.

El presidente reiteró que su nueva estrategia “no incluye cierres ni confinamientos”, por lo cual esperaba el respaldo de ambos partidos políticos.

“El plan que anuncio hoy no lanza golpes en la pelea contra el COVID-19, y es un plan que creo debería unirnos”, dijo Biden.

Las impugnaciones legales impidieron que entrase en vigor el requerimiento federal, de que los trabajadores de empresas grandes se vacunen contra el COVID-19 o se realicen pruebas de detección semanales. Por consecuencia, Biden dejó que los negocios establecieran sus propios mandatos, con la finalidad de que las compañías puedan seguir abiertas sin brotes del virus.

El gobierno estadounidense considera la disponibilidad de las vacunas de refuerzo como su herramienta más eficaz para combatir el COVID-19 en el invierno. Los expertos médicos coindicen en que las vacunas de refuerzo ofrecen una protección duradera contra la enfermedad, incluso contra las nuevas variantes.

Se desconoce mucho sobre la variante ómicron, como si es más contagiosa, si causa síntomas más severos o si es capaz de evadir la protección que brindan las vacunas.